domingo, 19 de mayo de 2013

Una primera reflexión

Hay momentos a lo largo de la vida de las personas en los que se siente una necesidad interna de "poner las cosas en orden", de hacer una parada, mirar atrás y después de volver la mirada hacia el futuro, tratar de atisbar más allá de las tinieblas. 

Y nada mejor para realizar eso que escribirlo. Escribiendo, las ideas se ordenan. Adquieren vida propia y se interrelacionan unas con otras hasta adquirir su verdadera dimensión.
Es posible que eso sea lo que me pasa. 

Da igual. Lo cierto es que hoy he sentido esa necesidad... Y aquí estoy. 

¿Que quién soy? Soy un médico. Esa es, tal vez mi primera definición. La segunda, curioso. O a lo mejor hay que alterar el orden de las definiciones. Quiero decir que no se si soy más médico o más curioso.

Me encanta mi profesión, pero no me resisto a meter mis narices en todo lo que se mueve, esté o no este relacionado con la medicina.

Y, en tercer lugar, soy sensible. Me atrevería decir que hasta vulnerable. En los tiempos que corren eso es un problema. No he conseguido desarrollar la coraza que hoy es recomendable para sobrevivir. Es es mi problema...

Buenas noches.